.

Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo...

(Mario Benedetti)

SSHHHH

lunes, 11 de junio de 2012




Ya no grites!!!
no podrás escucharme 
acércate, no tengas miedo 
somos iguales, soy una parte de ti 
mírame a los ojos, y te veras reflejado 
ahora yo te estoy gritando!!
pero no podre escucharte
mejor hablemos en silencio 
despacito, el corazón es frágil
toca mis manos, están temblando 
abrázame el alma que esta llorando.
M.S. Medina