.

Entonces sentí una tremenda opresión en el pecho, una opresión en la que no parecía estar afectado ningún órgano físico, pero que era casi asfixiante, insoportable. Ahí, en el pecho, cerca de la garganta, ahí debe estar el alma, hecha un ovillo...

(Mario Benedetti)

sábado, 26 de abril de 2014

 

 

 

 

Te fuiste.

 

Te robaste una parte de mi
un poco de mi ser
es que no supe continuar

si todo lo que soy no alcanza
y aunque me duelas
mi sentir te busca
si hasta la melancolía que producias
se extraña
existias en mi abismo
y era grato estar acompañada
con tus ausencias

Pero te fuiste hasta de mis sueños
ya no busco tu perfume
y despues de lo que he sentido
con que se llena este vacío? 

 

M S Medina

0 comentarios:

Publicar un comentario